El primer círculo acoge a las almas que vivieron sin conocer la luz divina — los justos paganos y los sin bautizar. No hay castigo activo, solo una tristeza eterna. Las catacumbas son el umbral del Infierno: oscuro, frío y silencioso, salvo por el murmullo de los espectros que patrullan sus pasillos interminables.
Aparece como un enorme León que todo lo destruye. Conoce y puede causar enfermedades incurables, revela secretos ocultos y tiene el poder de transformar hombres en bestias. En la Ars Goetia es el 5.º espíritu, con 36 legiones bajo su mando. Su nombre deriva del hebreo antiguo y fue estudiado por John Dee y Edward Kelley en sus sesiones de ángeles caídos. Se asocia a Aries y al dominio sobre la fiebre y las transformaciones corporales. Primer guardián verdadero de las catacumbas: ruge con fuerza capaz de matar con solo el sonido.
Vientos eternos arrastran a los lujuriosos en tormento sin fin, golpeando y lanzando sus almas como pájaros en la tormenta. Las mazmorras de Bael resuenan con alaridos y gemidos. Mercaderes corrompidos venden almas en oscuros mercados demoníacos, mientras golems de oro custodian los accesos a las cámaras más profundas.
El primer y principal rey del Infierno, que reina sobre el este. Aparece con tres cabezas: un hombre, un sapo y un gato. Con una voz ronca y poderosa, comanda 66 legiones de espíritus. Su don más peligroso es hacer invisible a quien lo invoca y a todos sus aliados — en combate, hace desaparecer a sus legiones demoníacas de la vista de los héroes. La Ars Goetia lo llama el 1.º de los 72 espíritus de Salomón.
Lluvia fría y granizo eterno caen sobre un cieno inmundo y maloliente. Los glotones yacen en el fango como cerdos, dando vueltas en la podredumbre. El gran Cerbero, guardián de tres cabezas, aúlla y rasca con sus garras a quienes intentan pasar. Los pantanos esconden criaturas viscosas que emergen del lodo para atacar.
Antigua deidad filistea y cananea mitad hombre, mitad pez. Sus escamas son invulnerables a la magia sagrada. En las profundidades pantanosas del tercer círculo, comanda las inundaciones que se tragan a los glotones. Mencionado en el Libro de los Jueces cuando los filisteos depositan el Arca en su templo. Sus hijos monstruosos, los anfibios demoníacos, infestan los pantanos. H.P. Lovecraft lo rescató como entidad cósmica en "Dagon" (1917), influido por la demonología bíblica.
Cámaras del tesoro malditas repletas de trampas mortales. Avaros y pródigos empujan eternamente bloques de roca en círculos opuestos, chocando entre sí con insultos. Mamón acumula poder en sus bóvedas doradas, custodiadas por sabuesos de oro y centinelas blindados.
El 20.º espíritu del Ars Goetia. Aparece como un hombre con cara de león cabalgando un oso y sujetando una víbora. Ante él van trompetas tocando. Conoce el pasado, presente y futuro, puede descubrir tesoros ocultos y proporcionar familares. Comanda 22 legiones de espíritus, mitad ángeles y mitad demonios. En las bóvedas doradas de Mamón, Purson es el custodio definitivo de todos los secretos y riquezas acumuladas durante siglos de codicia mortal.
Las aguas púrpuras y turbias del río Estigia esconden a los iracundos que se destrozan entre sí. Los perezosos yacen sumergidos, con solo burbujas que muestran su queja. Pazuzu, demonio del viento infernal, desata tormentas de ira que ciegan y enloquecen. El cruce en barca es traicionero.
El más sensual y peligroso de los demonios, aparece con tres cabezas: toro, hombre y carnero. Porta llamas y cabalga un dragón infernal. En el Libro de Tobías asesinó a siete maridos de Sara en su noche de bodas. Del persa Aeshma Daeva (demonio de la ira). En el Estigia combina la ira de las aguas con su naturaleza lujuriosa, creando un boss que alterna entre ataques físicos brutales y seducciones que desactivan las habilidades defensivas de la party. 72 legiones obedecen sus órdenes.
Sepulcros ardientes donde yacen los que negaron la eternidad del alma y la resurrección. Los sarcófagos incandescentes se abren periódicamente liberando demonios élite. Las Furias y Medusa guardan las puertas de la ciudad de Dis. Los demonios élite Tier 4 acechan entre tumbas incandescentes.
Príncipe del Infierno asociado a la pereza y los inventos malignos. Su nombre deriva del dios moabita Baal-Peor. Es el representante infernal que fue enviado para investigar si realmente existía la felicidad conyugal en la Tierra (Maquiavelo lo convirtió en personaje literario). En las tumbas en llamas, Belphegor tienta a los héroes con soluciones fáciles que esconden trampas mortales. Sus inventos demoníacos son trampas y máquinas de tormento que llenan las catacumbas.
Un río hirviente de sangre donde los violentos están sumergidos según su culpa. Centauros armados patrullan las orillas, flechando a quien intente salir. Los tiranos están hasta la ceja, los menos violentos hasta el pecho. En el bosque de almas-árbol, los suicidas esperan el Juicio Final sin cuerpo.
El 51.º espíritu del Ars Goetia, Gran Rey poderoso y terrible. Aparece con tres cabezas: toro, hombre y carnero — los mismos que Asmodeus, pero con una personalidad completamente distinta. Monta un oso y lleva un gavilán en el puño. Cuando habla, su voz es ronca e incomprensible. Puede hacerse invisible y otorgar ingenio a su invocador. Comanda 40 legiones. En el río de sangre, Balam es el arquitecto de la violencia, quien planifica los ataques de las legiones con estrategia calculada y despiadada.
La Malebolge ("bolsas malvadas"): diez fosas concéntricas con castigos únicos para cada tipo de fraude. Seductores azotados, aduladores en excrementos, simonistas hundidos cabeza abajo, adivinos con la cabeza girada, hipócritas con capas de plomo, y así sucesivamente. El laberinto más complejo del Infierno.
Aparece como un ángel hermoso montado sobre un dragón infernal, sosteniendo una víbora en la mano izquierda. Conoce el pasado, presente y futuro, así como todos los secretos de la creación y de los ángeles caídos. Su aliento es tan fétido que requiere un anillo de plata como protección. Derivado de la diosa fenicia Astarté/Ishtar, demonizada. El 29.º espíritu del Ars Goetia. En la Malebolge, Astaroth es el maestro del engaño supremo: sus ataques siempre son lo que no parecen. Comanda 40 legiones con 40 tipos de engaños distintos.
Un lago helado donde los traidores están eternamente congelados según su culpa. Cuatro zonas: Caína (traidores a parientes), Antenora (traidores a la patria), Tolomea (traidores a los huéspedes) y Giudecca (traidores a bienhechores). En el centro absoluto del Infierno, Lucifer.
El ángel más bello del cielo, caído por soberbia. En el centro del lago helado de Cocito, eternamente atrapado con seis alas y tres bocas que mastican a los tres grandes traidores de la historia: Judas Iscariote, Bruto y Casio. Del latín "lux ferre" (portador de luz). Isaías 14:12 lo llama Helel ben Shahar. Dante lo sitúa en el centro absoluto del Infierno, congelado hasta el pecho, su aletear generando el hielo eterno del lago. Sus tres cabezas son negro, rojo y amarillo-pálido.
El combate final de Demonic Gauntlet. Solo los equipos más coordinados logran derrotar al ser que gestionó la caída de un tercio de los ángeles del cielo. Tres fases, cada una más imposible que la anterior. La victoria libera al reino mortal de la invasión demoníaca.
Nueve círculos. Nueve jefes. Un destino.
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